Carlos Cortés, conocido como «El Charly» y apodado «El Rey de los gitanos» de Mallorca, experimenta un notable cambio tras más de tres años en prisión preventiva a la espera de un escrito de acusación. Durante su reclusión, ha dejado el hábito de fumar, pasando de consumir tres paquetes diarios a ninguno, y ha encontrado en la fe religiosa un nuevo refugio. Cortés asiste diariamente a cultos evangélicos y ha adoptado la lectura de la Biblia como un pilar en su día a día. El Charly está presuntamente vinculado a la «operación Jaque Mate», un amplio dispositivo contra una organización criminal implicada en el tráfico de cocaína en España, según la Guardia Civil. Aunque aún no se han presentado cargos formales, su transformación personal contrasta con las acusaciones de su supuesta implicación en el tráfico de drogas y operaciones inmobiliarias sospechosas relacionadas con su entorno. La investigación sigue abierta, dejando el futuro judicial de Cortés todavía indeterminado.
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