La reciente revolución ha revelado su auténtica naturaleza, poniendo en evidencia las tensiones existentes a pesar de los esfuerzos por mostrar una fachada de orden y cumplimiento con las directrices de Washington. Las promesas de estabilidad y alineación con las políticas estadounidenses contrastan con una realidad más compleja, en la que emergen desafíos internos y cuestionamientos sobre la independencia y soberanía de las decisiones nacionales. Este panorama destaca las discrepancias entre el discurso oficial y las dinámicas políticas subyacentes que redefinen el rumbo del país.
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