Las organizaciones de derechos humanos expresan su creciente preocupación ante una nueva ley de amnistía en Venezuela, de la cual aún se desconocen detalles concretos. Mientras tanto, sectores del chavismo, que buscan mantener su influencia, confían en que las elecciones en el país se pospongan entre 18 y 24 meses. Esta expectativa parece alinearse con especulaciones sobre las inclinaciones del expresidente estadounidense Donald Trump respecto a la política venezolana. La situación genera inquietud por el impacto que tales demoras podrían tener en el proceso democrático y en la estabilidad política del país.
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