El descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca ha desencadenado una serie de denuncias legales, con tres víctimas exigiendo respuestas ante el fatal incidente que cobró 14 vidas y dejó numerosos heridos. Las acciones legales se dirigen contra constructoras, contratistas y funcionarios, argumentando desatención a auditorías que advertían de fallos en la construcción. La tragedia, acontecida durante el trayecto Salina Cruz-Coatzacoalcos, marca un trágico incidente en los proyectos ferroviarios del gobierno de Morena, que Claudia Sheinbaum ha prometido continuar. La presidenta ha cuestionado la necesidad de abogados interventores, garantizando apoyo gubernamental y compensación integral más allá de los seguros existentes. La gestión de seguros está a cargo de Seguros Ve por Más, a pesar de la controversia sobre el inicio de 2026 sin un seguro de pasajeros activo, lo cual ha acrecentado la preocupación por la seguridad y cumplimiento de políticas públicas.
Leer noticia completa en El Pais.




