La semana pasada, un incidente en el conflicto entre Israel y Palestina atrajo la atención internacional cuando el ejército israelí admitió haber disparado contra ambulancias y camiones de bomberos, al considerarlos vehículos «sospechosos». Este reconocimiento se produjo tras denuncias de que las fuerzas israelíes habían atacado vehículos de emergencia, lo que generó críticas por parte de organizaciones humanitarias y amplios sectores de la comunidad internacional. Según las declaraciones del ejército israelí, la decisión de abrir fuego se basó en la percepción de una potencial amenaza, aunque no se proporcionaron detalles sobre la naturaleza específica de esa sospecha. El hecho subraya las tensiones en la región y la compleja situación para los servicios de emergencia que operan en áreas de conflicto activo.
Leer noticia completa en El Mundo.