Este lunes, Almudena Martínez, presidenta de la Diputación Provincial de Cádiz, realizó una visita a los municipios de Torre Alháquime y Alcalá del Valle, que han sufrido severos daños debido a un reciente temporal. Acompañada por los alcaldes de ambos pueblos, Pedro Barroso y Rafael Aguilera, respectivamente, Martínez recorrió diversas áreas afectadas para evaluar la magnitud de los destrozos y las necesidades urgentes de estos territorios.
El temporal, caracterizado por un tren de borrascas que asoló la provincia en el mes de febrero, ha llevado a la Diputación a activar medidas de emergencia desde el 4 de febrero, fecha en la que comenzaron los efectos más severos de la tormenta. Hasta la fecha, la inversión destinada a reparar las infraestructuras dañadas asciende a aproximadamente 2,1 millones de euros, enfocándose especialmente en las carreteras provinciales. Esta inversión ha permitido movilizar recursos, maquinaria y personal especializado para restaurar las vías de comunicación en la comarca de la Sierra, evitando el aislamiento de los municipios afectados.
En Torre Alháquime, el restablecimiento de la CA-9106 ha sido clave. Esta carretera, que sufrió múltiples corrimientos de tierra y fue cerrada al tráfico, ha podido reabrir gracias a la intervención de las Brigadas de Carreteras de la Diputación. A medida que se llevó a cabo el acondicionamiento, se realizaron trabajos adicionales para estabilizar la vía y mejorar la señalización. Sin embargo, otras carreteras de la zona continúan cerradas, lo que limita el acceso a determinadas áreas.
Alcalá del Valle, por su parte, cuenta con dos vías provinciales operativas para garantizar el acceso: la CA-9119 hacia Setenil y la CA-9115 que conecta con Cañete. Sin embargo, la CA-9107 ha sufrido un deslizamiento severo que requerirá un proyecto específico para su reparación. Esta vía está contemplada en el Plan de Carreteras 2025-2027 de la Diputación, con una inversión significativa anunciada.
En su recorrido, Martínez también pudo observar la situación del barrio de Avenida de Andalucía en Alcalá del Valle, donde aproximadamente 120 personas han sido desalojadas por el riesgo de derrumbes. Un equipo de geólogos fue enviado para evaluar la seguridad de la ladera afectada.
El alcalde de Alcalá, Rafael Aguilera, expresó su agradecimiento por la colaboración institucional en el manejo de la crisis y destacó la urgencia de respuestas efectivas para restaurar los daños causados. Además, hizo un llamado al Gobierno de España para declarar la Sierra de Cádiz como zona catastrófica, una medida que facilitaría la recuperación y el apoyo a la producción agraria del municipio, en especial del espárrago verde.
En Torre Alháquime, la presidenta Martínez también examinó los daños ocasionados por la crecida del río Guadalporcún, que afectaron áreas clave como la piscina municipal, el colegio y varias cooperativas. Asimismo, se discutió sobre la CA-9120, una carretera vital que conecta el pueblo con Setenil y el hospital de referencia en Ronda, que actualmente permanece cerrada.
Durante la visita, Almudena Martínez reafirmó el compromiso de la Diputación de Cádiz con estos municipios, destacando la movilización de recursos tanto económicos como humanos para abordar los desafíos afrontar en la recuperación post-temporal. Este apoyo se extiende a otras localidades de la Sierra, la Campiña de Jerez y el Campo de Gibraltar, poniendo de manifiesto la solidaridad de la administración provincial ante las adversidades naturales.
Fuente: Diputación de Cádiz.








