El encuentro de Euroliga dejó al Barça con una amarga derrota ante su rival, luego de desperdiciar una ventaja de ocho puntos en los últimos instantes del partido, culminando en un marcador de 101-102. La situación se agravó cuando el pívot del equipo sufrió una lesión accidental, afectando el rendimiento del conjunto azulgrana en un cierre cargado de nerviosismo e imprecisiones. Esta caída ajustada pone de manifiesto las fragilidades del equipo en momentos críticos del juego, mientras la lesión del jugador clave añade preocupaciones adicionales para los futuros encuentros de la temporada.
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