El inspector jefe del caso Kitchen, Gonzalo Fraga, ha revelado que la cantidad de documentación incautada durante los registros en propiedades relacionadas con el comisario José Manuel Villarejo superó ampliamente las expectativas iniciales. La magnitud del material digital confiscado era tan grande que imposibilitó un examen exhaustivo en el lugar, requiriendo un filtrado según las capacidades disponibles en ese momento. Además, gran parte del material en papel fue dejado atrás debido a su volumen y falta de relación con la investigación en curso. El registro comenzó el 3 de noviembre de 2017 y se extendió hasta el día siguiente. Durante el interrogatorio, se cuestionó la cadena de custodia del material, una táctica recurrente de la defensa de Villarejo para desacreditar la investigación, ante lo cual Fraga defendió la gestión de las pruebas por parte de la Policía.
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