Francisca Cadenas fue encontrada enterrada cerca de su hogar casi diez años después de su desaparición, en un caso que mantuvo en vilo a su familia y a las autoridades. Durante el tiempo en que estuvo desaparecida, las sospechas de sus hijos se centraron en los hermanos de la familia, quienes ahora se encuentran bajo el escrutinio de las investigaciones policiales. Este macabro hallazgo reabre viejas heridas y plantea preguntas sobre la eficacia de las búsquedas iniciales y las dinámicas familiares que pudieron contribuir a ocultar el crimen durante tanto tiempo.
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