Un reciente estudio realizado por los geofísicos Alessandro Forte y Petar Glišović ha arrojado luz sobre la enigmática «anomalía de gravedad» en la Antártida, una región donde la atracción gravitatoria es notablemente inferior a la norma. A través de simulaciones informáticas apoyadas en datos sísmicos, la investigación reconstruye la evolución geológica de esta anomalía durante los últimos 70 millones de años. Los resultados sugieren que las variaciones en la densidad de las rocas bajo la superficie antártica, producto de masivos ascensos de material caliente del manto y el enfriamiento de otras zonas, han alterado el campo gravitatorio regional. Aunque estas variaciones no afectan la vida cotidiana, son cruciales para mejorar las proyecciones climáticas a largo plazo y comprender mejor la estabilidad de las masas de hielo actuales. Esto cobra relevancia en la dinámica del nivel del mar y en fenómenos superficiales como el avance y retroceso de los glaciares, destacándose la influencia de los procesos internos de la Tierra en la evolución futura de este continente clave para el equilibrio climático global.
Leer noticia completa en 20minutos.



