Durante Semana Santa, visitar La Alhambra y la Catedral de Granada es casi obligatorio, pero también lo es explorar La Alcaicería, un emblemático mercadillo cuya historia se remonta al siglo XIV. Este conjunto de estrechas calles, que inicia en la Plaza Bib-Rambla, ha evolucionado de ser uno de los centros de comercio más prominentes de la seda a un bazar turístico, donde la negociación de precios es frecuente. Entre su variada oferta se encuentran cerámica de Fajalauza, tejidos y artesanías, reflejando un rico pasado árabe. Su ubicación céntrica, cerca de la Catedral y Capilla Real, lo convierte en un destino accesible y una parada casi inevitable para quienes recorren el corazón histórico de la ciudad. La Alcaicería no solo es un lugar de compras, sino también un testimonio vibrante de la fusión de historia y contemporaneidad en Granada.
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