Abrir la nevera y encontrar un mal olor es una experiencia comúnmente desagradable. Los expertos proponen usar bicarbonato de sodio para neutralizar estos olores sin que interfieran con los alimentos, ya que las sustancias en descomposición liberan ácidos que generan el hedor. Para implementar esta solución, basta con colocar cuatro o seis cucharadas de bicarbonato en un recipiente poco profundo dentro del frigorífico durante la noche. Sin embargo, es vital eliminar los alimentos en descomposición que son la fuente principal del olor, como el pescado, quesos curados y lácteos vencidos. Además, se aconseja realizar una limpieza mensual profunda usando agua caliente y vinagre blanco, y almacenar la comida en recipientes herméticos para prevenir la transferencia de olores.
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