El pueblo de Arroyo del Ojanco, en Jaén, alberga el impresionante Olivo de Fuentebuena, un árbol milenario reconocido como el más grande del mundo en su tipo. Este coloso natural, declarado Monumento Natural de Andalucía, exhibe un tronco de cinco metros de diámetro y ramas que superan los dos metros de perímetro, destacándose en un paisaje repleto de historia y leyendas. A las puertas del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, este olivo no solo es una atracción para visitantes, sino que también continúa siendo productivo, produciendo hasta 600 kilos de aceitunas anualmente. Encerrado en un halo de misterio por su origen incierto, ya que algunos creen que data de tiempos romanos o de la Reconquista, el Olivo de Fuentebuena sigue siendo un orgullo local y un ejemplo notable de la resistencia de la naturaleza.
Leer noticia completa en OK Diario.


