En la búsqueda de un sueño reparador, el cardiólogo Aurelio Rojas sugiere una solución sencilla y natural: un bol de kéfir y arándanos antes de dormir. El kéfir, rico en triptófano, ayuda en la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño, mientras que los arándanos aportan antioxidantes que reducen la inflamación. Esta combinación favorece la relajación profunda y evita interrupciones del sueño, mejorando su calidad. Además, el kéfir, al ser probiótico, beneficia la microbiota intestinal, influyendo positivamente en el sistema nervioso. Este hábito, fácil de incorporar y económicamente accesible, promueve un descanso continuo y revitalizador, presentándose como una alternativa viable a tratamientos más complejos o costosos.
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