El arte de conservar el tomate frito en la nevera alcanza nuevas cotas con un sencillo y eficaz truco para evitar el moho. Usar una cubitera para congelar esta popular salsa se ha revelado como una forma eficiente de prolongar su vida útil, permitiendo un ahorro significativo y evitando desperdicios. En el proceso, se busca optimizar el almacenamiento en el refrigerador y mantener siempre disponible este ingrediente esencial en la cocina. La receta propone elaborar una salsa casera con tomates pera, cebolla, ajo, pimientos rojos y verdes, sazonados con orégano y perejil, para luego congelarla y disfrutarla en cualquier momento, transformando platos cotidianos en experiencias culinarias sorprendentes.
Leer noticia completa en OK Diario.