Antes de lavar una prenda nueva, muchas personas ignoran un pequeño trozo de tela que se incluye junto a un botón de repuesto. Aunque comúnmente se piensa que es para futuros remiendos, su verdadero propósito es permitir pruebas que ayudan a prever cómo reaccionará la prenda ante el lavado. Este retal sirve para detectar si el tejido puede desteñir, encogerse o ser sensible al detergente, y pruebas sencillas, como sumergirlo en agua caliente o en una solución con jabón, ofrecen pistas sobre posibles alteraciones. A pesar de que pocas personas realizan estas comprobaciones, hacerlo puede prevenir sorpresas desagradables y permitir un mejor cuidado de la ropa nueva.
Leer noticia completa en OK Diario.




