Un estudio reciente de la Universidad Rey Juan Carlos y la Sociedad Española de Neurología revela que cocinar y comer en compañía mejora significativamente el bienestar emocional. Utilizando biometría e inteligencia artificial, el estudio encontró que esta actividad puede aumentar la felicidad en un 232% en comparación con hacerlo solo, debido al ambiente de cooperación y atención plena que se genera al compartir tareas culinarias. Sin embargo, el uso de dispositivos móviles durante las comidas puede reducir la alegría en un 32%, fragmentando la atención y dificultando la absorción de nutrientes. La investigación destaca que compartir la mesa promueve relaciones saludables, reduce el estrés y mejora la calidad de vida, dejando claro que la tecnología en la mesa puede perjudicar la salud mental al generar soledad.
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