En medio de titulares sobre la separación de Andy y Lucas, Lucas González ha optado por una vida más tranquila mudándose a Yeles, un pequeño pueblo de Toledo. Este municipio, ubicado en la frontera entre Castilla-La Mancha y Madrid, ofrece un remanso de paz lejos del bullicio de la capital, aunque se encuentra a solo media hora en coche. Con 6.650 habitantes, Yeles es conocido por su paisaje agrícola y su arquitectura popular, aunque destaca por sus iglesias de Nuestra Señora de la Asunción y San Juan Bautista. En este entorno rural, Lucas encuentra la calma necesaria para alejarse de la atención mediática y vivir una vida más apacible junto a su familia.
Leer noticia completa en 20minutos.




