Este tradicional barrio se ha convertido en un destino culinario destacado, combinando la oferta de platos icónicos y de gran tradición, como el cocido y los arroces con historia, con propuestas más contemporáneas y exóticas. Recientemente, se ha sumado al repertorio un establecimiento de cocina ‘nikkei’ y viajera, que aporta una experiencia gastronómica única y de alta calidad. Esta mezcla de lo clásico y lo moderno refleja la evolución gastronómica del barrio, atrayendo tanto a locales como a visitantes en busca de sabores variados y auténticos.
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