En un movimiento significativo para regular el mercado de alojamientos turísticos, Andalucía se enfrenta al reto de retirar 21.872 viviendas turísticas y de temporada de las plataformas de alquiler, lo que representa un impactante 25,3% del total nacional. Esta medida surge como parte de un esfuerzo por controlar el creciente número de propiedades no reguladas que operan en la región, con miras a reducir el impacto en el mercado de vivienda local y garantizar el cumplimiento normativo. El caso andaluz se convierte así en el más severo dentro del ámbito nacional, subrayando la urgencia de un control más estricto en este sector.
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