Un ciudadano húngaro de 32 años ha sido condenado a tres años de prisión en Francia por blanqueo de capitales tras intentar cruzar la frontera con medio millón de euros sin declarar, alegando que provenía de la venta de un cuadro de Claude Monet. Detenido en el peaje de Capitou, los agentes encontraron el dinero envuelto en celofán bajo el asiento del vehículo y detectaron trazas de cocaína en los billetes, lo que vincula el monto con el tráfico de drogas. Durante el juicio en Draguignan, la fiscalía desestimó la defensa del acusado, quien aseguraba ser solo un «engranaje» en un transporte que pensaba legal. Además de la pena de cárcel, se le impuso una multa de 700.000 euros, la expulsión de Francia por cinco años y el decomiso del dinero. Este caso resalta la efectividad de los controles fronterizos en Europa.
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