El bar Le Constellation, ubicado en la estación suiza de Crans-Montana, fue escenario de una tragedia el Día de Año Nuevo, donde un incendio causó la muerte de 40 personas, la mitad de ellas menores de edad, y heridas a otras 119. Este desastre ha puesto de manifiesto graves negligencias, ya que el local no había pasado controles de seguridad desde 2020, y los dueños no solicitaron permiso para las renovaciones internas realizadas en 2015. El fuego se originó al prender una bengala sobre una botella, contacto inflamable con un techo cubierto de material no inspeccionado conforme a la ley. Nicolas Féraud, presidente del Gobierno local, reconoció la falta de supervisión y asumió responsabilidad pendiente de determinación por la justicia. Los propietarios, investigados por negligencia, no han sido detenidos, aunque enfrentan cargos graves. Se ha destacado una cultura de alto riesgo en el bar, que carecía de sistema de alarma contra incendios adecuado. Las autoridades han prometido inspeccionar todos los establecimientos de la zona, mientras que la fiscalía francesa también ha iniciado una investigación debido a la nacionalidad de algunas víctimas.
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