La situación en el Golfo Pérsico se ha intensificado dramáticamente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha desencadenado una respuesta militar iraní con misiles y drones sobre países como Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Baréin. Esto ha resultado en decenas de españoles atrapados en la región, incluyendo a Manu Sanz, pasajero de un crucero que debía concluir en Doha pero fue cancelado debido al cierre de espacio aéreo. En las últimas 48 horas, se han registrado explosiones y destellos de misiles en ciudades como Dubái y Abu Dabi, dejando un saldo de víctimas y muchos heridos. La situación ha llevado a la cancelación masiva de vuelos, afectando a viajeros que ya habían comenzado su itinerario. En el crucero varado en Dubái, los pasajeros enfrentan incertidumbres sobre su regreso mientras se les recomienda no desembarcar. La embajada española ha sido contactada, pero los afectados expresan escepticismo respecto al apoyo diplomático. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha mantenido comunicación con las embajadas en la región para proteger a los ciudadanos españoles, mientras la tensión se percibe tanto en el puerto como a bordo del crucero, donde alarmas de precaución han sonado alertando sobre ataques potenciales.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.




