Las transcripciones de unas conversaciones presentadas ante el juzgado reflejan la tensión y el estrés que enfrentan los trabajadores, quienes manifiestan un estado de constante preocupación y urgencia en su comunicación. En uno de los diálogos se hace evidente la presión al pedir a un compañero, Luis, que mantenga su móvil en la mano en todo momento, resaltando la necesidad imperiosa de estar continuamente disponible y responder de inmediato. Estas palabras son un reflejo de la precariedad y el agotamiento emocional en el ámbito laboral que impacta a los empleados implicados.
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