En México, la falta de acceso a productos de higiene menstrual y una adecuada infraestructura escolar está causando un alto ausentismo entre las estudiantes, un fenómeno conocido como pobreza menstrual. A pesar de que en 2021 la Cámara de Diputados aprobó reformas para garantizar productos de gestión menstrual en escuelas, las propuestas se detuvieron en el Senado, y la situación sigue crítica en 17 de los 32 estados del país que aún no tienen legislación al respecto. Organización Mexicanos Primero, junto con la Fundación Femmex, ha presentado un manual para educadores con el fin de promover la menstruación digna en las escuelas, pero recalcan que la responsabilidad recae en el Estado para implementar políticas públicas efectivas. Actualmente, el 23% de las escuelas carece de servicios básicos como agua o baños adecuados, lo que resalta la urgencia de abordar este problema desde un enfoque de derechos humanos y perspectiva de género.
Leer noticia completa en El Pais.