El debut de la selección española en el Mundial ha dejado un sabor agridulce en la afición, tras un empate a cero contra Cabo Verde en un abarrotado centro de Madrid. El planteamiento del seleccionador Luis de la Fuente, que dejó en el banquillo a figuras jóvenes como Lamine Yamal y Nico Williams, ha sido objeto de críticas entre los seguidores. A pesar de tener numerosas oportunidades, el equipo no logró superar al portero rival. La afición, decepcionada pero optimista, mantiene la esperanza de que España, vigente campeona de Europa, se recupere en los próximos encuentros y aspire a ganar el Mundial. La próxima prueba será contra Uruguay, un rival visto como más complicado.
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