Durante los últimos meses, la imagen que se ve en muchos lugares vacacionales es elocuente: playas abarrotadas de turistas buscando un respiro y desconexión tras una larga pandemia, pero también preocupaciones crecientes sobre la sostenibilidad ambiental debido a la vasta cantidad de residuos generados y dejados atrás. Este fenómeno ha reavivado el debate sobre el turismo responsable y el impacto que tiene en las comunidades locales y el entorno. Mientras los gobiernos locales y organizaciones no gubernamentales intensifican sus esfuerzos para promover prácticas más sostenibles, los expertos advierten que es necesario un compromiso más amplio y profundo que involucre tanto a turistas como a empresas del sector para garantizar la preservación de los recursos naturales y culturales a largo plazo.
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