En un conmovedor acto de despedida, los compañeros de clase y los padres del niño fallecido se unieron en una misa multitudinaria celebrada en el pabellón polideportivo municipal. La ceremonia contó con una amplia participación de la comunidad, reflejando el profundo impacto que la pérdida del menor ha tenido en el entorno local. La misa, marcada por la emotividad y el apoyo colectivo, sirvió como un espacio de solidaridad y consuelo para los familiares y amigos del niño, reafirmando los lazos comunitarios en momentos de dolor compartido.
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