En la Cordillera Cantábrica, la desaparición del glaciar Trasllambrión, confirmada el 10 de octubre de 2025 por el geógrafo Javier Santos González y el grupo Geopat de la Universidad de León, marca el fin de un destacado elemento geográfico. Este glaciar, ubicado a más de 2.400 metros en el macizo de Los Urrieles, había mostrado un retroceso constante desde finales del siglo XX, hasta fragmentarse en bloques desconectados en 2023. Su origen se remonta a la Pequeña Edad del Hielo, y su pérdida simboliza un cambio climático acelerado, con Europa calentándose al doble de la media global. Sin el regulador natural del hielo, el Parque Nacional de los Picos de Europa experimentará una profunda transformación hacia un paisaje kárstico árido. La desaparición del Trasllambrión resalta la urgente amenaza global, con riesgos de que tres de cada cuatro glaciares de montaña desaparezcan antes de 2100, incluso bajo los actuales compromisos climáticos.
Leer noticia completa en OK Diario.



