Tres jóvenes españoles, dos chicos y una chica, se dieron a la fuga tras cometer un crimen, utilizando para escapar el coche de la víctima. Durante su huida, sufrieron un accidente, lo que no les detuvo en su intento de eludir a las autoridades. Con ingenio, lograron llegar a Mérida haciendo autostop, prolongando así su escapatoria en medio de la conmoción generada por el acto criminal y la nueva ruta que tomaron para evitar ser capturados. El caso ha despertado alarma tanto en las fuerzas de seguridad como entre la ciudadanía, a medida que continúan las investigaciones para seguirles el rastro.
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