Las autoridades mexicanas detuvieron a Alejandro Rosales Castillo, uno de los 10 fugitivos más buscados por el FBI, en el estado de Hidalgo. Castillo, acusado de asesinato y otros delitos en Carolina del Norte, figuraba en la lista del FBI desde 2017. La captura se logró mediante una operación de vigilancia en Pachuca y fue resultado de una estrecha colaboración entre México y Estados Unidos. Omar García Harfuch destacó la cooperación binacional y la oferta de una recompensa de $250,000 por su detención. La acción es parte de los esfuerzos del gobierno de Claudia Sheinbaum para enfrentar el crimen organizado, acción que ha sido respaldada por el embajador de EE.UU., Ronald Johnson. Desde 2025, el FBI ha capturado a cinco de sus diez fugitivos más buscados, subrayó el director del FBI, Kash Patel.
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