El pasado 30 de enero, un centro médico cerró sus puertas abruptamente, interrumpiendo numerosos tratamientos en proceso y dejando a muchos pacientes sin atención. La responsable del establecimiento fue arrestada mientras intentaba huir. La situación ha generado preocupación entre los afectados, que ahora enfrentan incertidumbre respecto a la continuidad de su atención médica. Las autoridades investigan las circunstancias del cierre y las implicaciones para los pacientes perjudicados.
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