Una explosión de gas grisú en la mina de Cerredo, situada en el concejo de Degaña, Asturias, ha causado un trágico saldo de cinco muertos y cuatro heridos graves entre trabajadores que realizaban tareas de investigación para la empresa Blue Solving. El incidente ocurrió poco antes de las nueve de la mañana, momento en que seis operarios quedaron atrapados en el interior de la mina. Las autoridades desplegaron un operativo de rescate que incluyó helicópteros y unidades especializadas, pero la situación resultó devastadora. La mina, inactiva desde 2018 tras la crisis del carbón, estaba siendo reacondicionada para un proyecto de extracción de grafito. El presidente de Asturias, Adrián Barbón, ha decretado dos días de luto oficial en memoria de las víctimas, mientras que las autoridades continúan investigando las causas del accidente. La tragedia ha reavivado el recuerdo de otros siniestros mineros en España, un país con una dolorosa historia en el sector.
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