La sardina en conserva ha vivido un resurgimiento en popularidad, destacando por su asequibilidad y valor nutricional. En España, las conserveras han refinado sus técnicas, produciendo variedades de alta calidad con distintas texturas y sabores, desde las millesimadas de A Conserveira hasta las sardinillas de aceite de Los Peperetes. Productos como los lomos ahumados de Güeyu Mar y las sardinas con pimiento de Padrón de La Curiosa demuestran la creatividad en el sector. Con precios que varían según la calidad y el proceso de elaboración, estas delicias enlatadas se han convertido en un tesoro culinario accesible, tanto para el consumo diario como para el gourmet exigente.
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