España se engalana para la Semana Santa, una época que, además de su significado religioso, es famosa por su rica tradición repostera. En Andalucía, los pestiños, con sus raíces moriscas, son un imprescindible, ya sea cubiertos de miel o espolvoreados con azúcar. Por otra parte, Aragón deleita con crespillos, hojas de borrajas rebosadas en masa dulce, y las culecas, coronadas con huevo duro. En Murcia, las picardías, avellanas caramelizadas, compiten con el reinado de las torrijas. Valencia aporta las farinosas, elaboradas con masa de mona de Pascua y rellenas de cabello de ángel. Cádiz no se queda atrás con sus rosquetes, crujientes por fuera y tiernos por dentro. Estos dulces típicos reflejan la diversidad cultural y gastronómica de España en una de sus semanas más emblemáticas.
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