Joseph Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, ha renunciado como protesta contra la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel en Irán, declarando que el país persa no representaba una amenaza inminente. Esta dimisión expone las crecientes tensiones internas dentro de la Administración de Trump, que justifica la campaña basándose en que Irán estaba cerca de obtener armas nucleares, una afirmación rechazada por expertos y la propia inteligencia estadounidense. Kent acusa presión del lobby israelí en EE. UU. para encaminar a Trump hacia el conflicto, criticando un cambio en la política exterior que, según él, podría repetir los errores de la guerra de Irak. En su carta de renuncia, Kent, veterano de guerra, insta a Trump a reconsiderar el rumbo hacia una posible escalada en Medio Oriente que, afirma, no beneficia al pueblo estadounidense.
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