Tres naciones que, juntas, acumulan 124 años bajo regímenes autoritarios viven ahora un periodo de cambios vertiginosos, desafiando un pasado de estancamiento temporal. Esta transformación política y social ha captado la atención internacional, ya que estos países buscan dejar atrás años de represión y abrazar nuevas oportunidades de desarrollo y democracia. Los habitantes, que durante mucho tiempo sufrieron bajo la opresión tiránica, ahora enfrentan tanto el entusiasmo como la incertidumbre que traen consigo las reformas y el cambio en el panorama político.
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