En un reciente discurso, el presidente justificó sus acciones mediante una dura caracterización de Nicolás Maduro, describiéndolo como un líder «extremadamente violento» y acusándolo de haber «matado a millones de personas». Esta afirmación subraya la postura crítica y la intensa confrontación política entre ambos mandatarios, en medio de un contexto internacional cada vez más tenso. Sin embargo, las cifras mencionadas han suscitado controversia y han sido cuestionadas por analistas y críticos, quienes argumentan que las declaraciones podrían estar siendo utilizadas como un instrumento retórico para aumentar la presión diplomática.
Leer noticia completa en El Mundo.




