El New York City Fire Museum de Nueva York abrirá sus puertas el próximo 10 de septiembre de 2026 para presentar la exposición Ground Zero 360 – Remembrance, una conmemoración en arte del 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre. Este evento reunirá a un selecto grupo de destacados artistas contemporáneos de diversas partes del mundo, quienes exhibirán trabajos inéditos que rendirán homenaje a las víctimas y ofrecerán una plataforma para la reflexión.
Entre los creadores destacados en esta muestra se encuentra el artista español Eduardo Chillida Belzunce, quien ha concebido una obra especialmente para esta significativa ocasión. Su pieza rinde tributo a las personas que perdieron la vida en aquel trágico día y explora temas profundos como la memoria, la resiliencia y la unidad, aspectos que han cobrado relevancia a lo largo de los años en la respuesta global a los atentados.
La delegación artística española se verá enriquecida por la presencia de figuras ilustres como Antonio López y Luis Gordillo. Todos ellos compartirán este espacio significativo con reconocidas personalidades del arte contemporáneo internacional, entre las que destacan Jasper Johns, James Turrell, Sean Scully, Jenny Saville, Jeff Koons, Kara Walker y Yoko Ono. Cada uno aportará su visión única a la evocación de esta fecha crucial, permitiendo una experiencia multicultural y multidimensional.
Además, el evento tendrá un propósito benéfico, pues los fondos recaudados durante la exposición se destinarán a la Ground Zero 360 Foundation. Esta entidad se dedica a honrar a las víctimas y sus familias, y desempeña un papel crucial en la preservación de la memoria histórica de estos sucesos en el imaginario colectivo.
Ground Zero 360 – Remembrance se llevará a cabo en 278 Spring Street, Nueva York, y se perfila como un evento central dentro de los actos conmemorativos por esta emotiva efeméride. Más allá del recuerdo de la tragedia, la exposición se presenta como una celebración del inquebrantable espíritu humano y su capacidad para sobreponerse a la adversidad, simbolizando así un faro de esperanza y unidad para el futuro.



