EFF Condena la Escalada de Violencia por Parte de ICE y CBP en Reciente Declaración

3
minutos de tiempo de lectura
María MR

La implementación de políticas de inmigración en Estados Unidos ha estado en el centro del debate tras una serie de acciones controvertidas por parte de las agencias de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza (CBP). Con un historial cargado de preocupaciones por la violación de derechos civiles y digitales, estos organismos se encuentran nuevamente bajo la lupa debido a incidentes recientes que han intensificado el escrutinio público.

Desde su creación, posterior a los atentados del 11 de septiembre, el Departamento de Seguridad Nacional y sus dependencias, ICE y CBP, han operado con un nivel creciente de autonomía, a menudo quejándose las partes involucradas sobre la falta de responsabilidad democrática. Durante la administración de Donald Trump, esta falta de control dio pie a un aumento pronunciado en las deportaciones y acciones de control migratorio. En el último año, dicha tendencia ha continuado, y las redadas en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Minneapolis se han multiplicado, respaldadas por el incremento significativo de fondos destinados a la aplicación de estas políticas.

Parte de la controversia actual radica en el empleo de tecnologías avanzadas de vigilancia. El uso de escaneo facial y el seguimiento de actividades de teléfonos celulares actúan como herramientas para monitorear comunidades enteras, impactando no solo a inmigrantes, sino también a ciudadanos estadounidenses. Este fenómeno pone en tela de juicio los límites de intervención gubernamental y aviva las preocupaciones sobre la privacidad digital.

En Minnesota, este conflicto encontró su peor desenlace. Renee Good y Alex Pretti fueron asesinados a manos de agentes de inmigración mientras documentaban un operativo policial. Los sucesos habrían pasado inadvertidos de no ser por las grabaciones de testigos presentes, quienes desafiaron la narrativa oficial promovida por las autoridades. Estos asesinatos destacan el extremo de las acciones de ICE y CBP y subrayan la necesidad de revisión y ajuste en los protocolos operativos y en el respeto de los derechos civiles.

Otro elemento del creciente descontento es un memorándum filtrado que autoriza a los agentes de ICE a entrar en domicilios con «órdenes administrativas», evadiendo la participación judicial exigida por la Cuarta Enmienda. Esta enmienda protege contra registros y confiscaciones irrazonables, un principio que está siendo vulnerado sistemáticamente, alertan los críticos.

La indignación pública ha escalado hasta el punto en que múltiples voces están exigiendo al Congreso que detenga cualquier incremento de financiación a estas agencias. Sin embargo, la mirada crítica de defensores de derechos civiles y legisladores apunta más hacia una reestructuración profunda de las políticas de inmigración. La reconstrucción es vista como una medida necesaria para asegurar no solo la reducción de abusos, sino también la existencia de un sistema de inmigración que respete los derechos humanos y en el que las acciones de vigilancia y control se apliquen con la debida responsabilidad y transparencia.

Mientras el debate continúa, un punto parece claro: la estructura actual ha demostrado ser insuficiente para contener los excesos, y se requiere urgentemente una revisión para alinear las prácticas de estas agencias con los principios constitucionales de Estados Unidos.

TE PUEDE INTERESAR

EFF Condena la Escalada de Violencia por Parte de ICE y CBP en Reciente Declaración — Andalucía Informa