El escándalo por la invasión del hogar de una periodista ha sacudido al gremio periodístico y a organizaciones defensoras de las libertades civiles en Estados Unidos. Hannah Natanson, periodista del Washington Post, fue víctima de un allanamiento ejecutado por el FBI en su residencia en Virginia el pasado miércoles. Los agentes confiscaron su teléfono móvil, dos ordenadores portátiles y un reloj Garmin, lo que ha sido denunciado como un grave acto de intimidación y un abuso de poder por parte del gobierno.
La respuesta no se ha hecho esperar. La Electronic Frontier Foundation (EFF), junto a otras 30 organizaciones de libertades civiles y de prensa, ha condenado vehementemente la actuación del FBI. Estas asociaciones sostienen que las acciones del gobierno violan los principios fundamentales de la Primera Enmienda, que protege la libertad de expresión y el ejercicio periodístico sin represión.
El comunicado emitido por estas organizaciones hace un firme llamado al Congreso para que actúe frente a lo sucedido. Entre las demandas se incluye la citación de la Fiscal General, Pam Bondi, para explicar las acciones del FBI. Igualmente, se busca reintroducir y aprobar la Ley PRESS, la cual limitaría la vigilancia gubernamental sobre los periodistas y protegería sus fuentes. Estas medidas pretenden frenar el uso excesivo de la antigua Ley de Espionaje de 1917, que a menudo ha sido empleada para perseguir a quienes filtran información de interés público.
La carta cuenta con el respaldo de influyentes entidades como Free Press Action, la Unión Americana de Libertades Civiles, PEN America y la Sociedad de Periodistas Profesionales, entre otras. Todas ellas destacan la urgencia de salvaguardar la libertad de prensa y los derechos civiles en un contexto donde la transparencia gubernamental es más vital que nunca.
Este llamado a la acción subraya la importancia de proteger no solo a los periodistas en su labor informativa, sino también el derecho del público a tener acceso a reportajes sobre temas de interés común, especialmente aquellos que revelan las actividades del gobierno. En un momento donde la confianza en las instituciones está en juego, las organizaciones de libertad civil instan al Congreso a adoptar medidas decisivas para garantizar que el periodismo pueda continuar desempeñando su papel fundamental en una sociedad democrática.








