En los últimos dos años, la televisión pública ha centrado sus esfuerzos en recuperar su «relevancia» y aumentar su cuota de audiencia, un desafío que ha implicado un considerable incremento del gasto en productoras privadas. Este enfoque ha suscitado controversia debido a la adopción de formatos de ‘infoentretenimiento’, cuya implementación ha sido objeto de debate público. A pesar de las críticas, la estrategia busca posicionar a la televisión pública como un competidor viable en el saturado mercado mediático, intentando atraer a un público cada vez más disperso.
Leer noticia completa en El Mundo.



