Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, el consumo de los hogares ha experimentado un notable incremento del 30,2% en términos nominales. Sin embargo, el consumo real per cápita apenas ha crecido un 2,8% en el mismo periodo, reflejando un desajuste entre el gasto total y el poder adquisitivo individual. A pesar de este aumento en cifras generales, no se espera que el consumo recupere plenamente los niveles prepandémicos hasta el año 2025.
Leer noticia completa en El Mundo.




