Carlos Fernández, el exconcejal del Ayuntamiento de Marbella condenado en la Operación Malaya, ha regresado a España tras 19 años prófugo gracias a un acuerdo con la Fiscalía que evitó su ingreso en prisión. Después de reconocer su culpabilidad en dos delitos, Fernández abonó una multa de 4.000 euros y una indemnización de 258.000 euros más intereses al consistorio marbellí, según lo estipulado en la sentencia del caso Saqueo II. A pesar de que Fernández pagó el monto principal y 3.500 euros en intereses, el Ayuntamiento de Marbella sostiene que la cantidad adeudada por intereses supera los 250.000 euros, por lo que ha decidido reclamar judicialmente la diferencia. Durante sus años como fugitivo, Fernández solo estuvo tres meses detenido en Argentina. Ahora, libre en España, se enfrenta a una nueva disputa legal con el consistorio sobre el cálculo de los intereses adeudados.
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