El Bellas Artes de Sevilla Restituye la Majestuosidad de una Virgen de la Madurez de Juan de Mesa

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El Bellas Artes de Sevilla Restituye la Majestuosidad de una Virgen de la Madurez de Juan de Mesa

Hacia el final de su vida, en plena madurez creativa, el renombrado escultor barroco Juan de Mesa emprendió la ejecución de dos importantes obras para los retablos colaterales del coro de legos en el monasterio de la Cartuja de Santa María de las Cuevas: ‘San Juan Bautista’ y ‘La Virgen con el niño’, la cual también es conocida como ‘La virgen de las Cuevas’. Actualmente, estas obras se exhiben en el Museo de Bellas Artes de Sevilla y serán parte fundamental de la exposición conmemorativa en noviembre de 2026, que marcará el cuarto centenario del fallecimiento del artista andaluz.

En preparación para esta esperada exhibición, se ha completado la restauración de ‘La Virgen con el niño’, una escultura tallada en madera de cedro que confirma la maestría de Juan de Mesa. Originalmente, el encargo fue concedido en 1621 al maestro de Mesa, Juan Martínez Montañés, pero fue suspendido, otorgándosele finalmente al escultor cordobés bajo las mismas condiciones contractuales.

La restauración de esta obra ha revelado la influencia tangible que Montañés tuvo sobre su discípulo, especialmente en las formas y expresiones, aunque Juan de Mesa llevó estas características hacia un estilo más realista y barroco. La talla, organizada en tres grandes bloques y preservando su policromía original, destaca por sus tonos claros y decoraciones doradas en sus ropajes. Ignacio Bolaños, el restaurador encargado, indica que la imagen se encontraba deteriorada, con suciedad acumulada y repintes que ocultaban la riqueza de su policromía original.

El proceso de restauración de casi un año, en colaboración con la Asociación de Amigos del Museo de Bellas Artes de Sevilla, inició con estudios previos y análisis técnicos que garantizaron una intervención precisa y delicada. Durante la restauración, se eliminaron barnices oxidados y se fijaron los estratos polícromos, devolviendo el color original y los adornos dorados al pequeño cántaro que sostiene el Niño, destacando nuevamente su tono rojizo.

Los trabajos no solo se centraron en la limpieza de la paleta superficial, sino también en su soporte estructural. Las fisuras y ensambles fueron consolidados utilizando madera de cedro, similar a la original de la obra, sustituyendo incluso tornillos de metal por espigas de madera para asegurar una conservación en armonía con el material original.

La tarea de Bolaños concluyó con la reintegración cromática mediante técnicas acuosas y una cuidadosa aplicación de barniz para proteger y elevar la obra a su esplendor original. La restauración ha permitido no solo restaurar la magnificencia de esta obra maestra barroca, sino también asegurar su disfrute prolongado en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, donde complementa la rica colección de arte barroco andaluz que allí se conserva.
Fuente: Junta de Andalucía.

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