El Mundial de 2030, organizado por España, Marruecos y Portugal, ha desatado una competencia entre ciudades para albergar la final, con el Santiago Bernabéu de Madrid, el Spotify Camp Nou de Barcelona y el futuro estadio Hassan II de Casablanca como principales candidatos. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha expresado el deseo de que el Camp Nou, que estará renovado en 2027 y con capacidad para 105.000 espectadores, sea el escenario del partido decisivo, aunque reconoce que la decisión final recae en la FIFA. El Santiago Bernabéu también es un fuerte contendiente, respaldado por declaraciones de líderes madrileños. Marruecos, que planea finalizar su estadio de 115.000 asientos para 2028, confía en ser un jugador clave en las discusiones, subrayando la necesidad de una decisión conjunta entre los países organizadores y la FIFA, que aún no se ha tomado. Además, el Barça ha anunciado su interés en ser sede de la final de la Champions League en 2029, contando con el apoyo de las autoridades catalanas.
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