En un brutal ataque perpetrado por el Cártel Jalisco Nueva Generación, la madrugada del 27 de diciembre, un comando armado irrumpió en dos bares de Villaflores, Chiapas, secuestrando a ocho hombres y dejando un saldo de un empresario asesinado y tres mujeres lesionadas. Los criminales incendiaron los establecimientos antes de huir, exacerbando el clima de tensión en la región. Las autoridades, quienes han detenido a siete sospechosos vinculados al cártel, señalan que el ataque responde a una disputa territorial por el dominio del narcotráfico. En respuesta, se ha desplegado un operativo de búsqueda de los desaparecidos que ha incluido a la Guardia Nacional y las fuerzas armadas, hasta ahora sin éxito. La situación ha reactivado el miedo entre los residentes, quienes han reducido sus actividades sociales en medio de un ambiente de inseguridad que se ha intensificado con el avance de los cárteles en el sureste de México y su expansión hacia Guatemala.
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