Durante una visita al centro de detención de Dilley, Texas, el congresista Joaquín Castro se reunió con Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, generando indignación pública por el trato a los migrantes. Castro criticó la detención de menores, mencionando también el caso de un bebé de dos meses, y denunció las malas condiciones en el centro. Según el abogado de la familia, Marc Prokosch, el niño ecuatoriano y su padre estaban en el país como solicitantes de asilo, aunque el Departamento de Seguridad Nacional sostiene que el padre se encuentra de manera ilegal.
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