El órgano independiente encargado de evaluar la posible extensión de la operación de la central nuclear cacereña hasta 2030 confía en resolver el trámite en los próximos meses. Esto dependerá de si reciben toda la información requerida en tiempo y forma. La revisión se centra en asegurar que se cumplan todas las condiciones de seguridad necesarias para la prolongación de su funcionamiento.
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