El envejecimiento de la población y el descenso de la natalidad combinados con el éxodo masivo del campo a las ciudades desde mediados del siglo XX han generado preocupación en España y Europa. Aunque Andalucía, siendo la comunidad más poblada de España con más de 8,6 millones de habitantes, ha experimentado un crecimiento significativo de 1,3 millones en la última década, no es inmune a las tendencias demográficas desfavorables. La Junta de Andalucía ha adoptado una postura proactiva al desarrollar una «Estrategia frente al desafío demográfico» con el objetivo de alcanzar una población de 10 millones y una renta media per cápita de 30.000 euros. Este plan incluye medidas para reducir en un 80% la pérdida de habitantes en 95 municipios marcados como prioritarios.
El diagnóstico previo indica que, aunque no hay un problema generalizado de despoblación, existe un desequilibrio en la distribución de población en la región. La mitad de los andaluces resides en grandes ciudades y, en menor medida, en una red significativa de ciudades medias, mientras que 337 municipios rurales albergan solo el 8,9% de los habitantes. Estos municipios, a pesar de contar con infraestructuras y calidad de vida envidiables, han estado perdiendo población debido a una percepción negativa y la falta de oportunidades económicas.
Algunos pueblos han logrado frenar esta tendencia mediante iniciativas innovadoras y aprovechamiento de sus recursos endógenos. Ejemplos incluyen Benarrabá en Málaga y Santiago de Calatrava en Jaén, que han implementado proyectos exitosos para revitalizar sus comunidades. Además, el auge del teletrabajo ha creado un nuevo perfil de nómadas digitales interesados en mudarse a zonas rurales que ofrecen una mejor calidad de vida.
La estrategia demográfica clasifica 95 municipios de acción preferente en tres categorías basadas en su prioridad. Granada y Almería encabezan la lista con 30 y 22 municipios respectivamente, mientras Cádiz no tiene municipios en situaciones críticas a pesar de la pérdida de población en su capital. A nivel estatal, el gobierno ha integrado una perspectiva demográfica en sus políticas públicas para fomentar la igualdad de oportunidades en todo el territorio andaluz y prevenir la saturación de las grandes capitales y zonas costeras para 2035.
Fuente: Junta de Andalucía.